Cáncer de tiroides
Cualquier tipo de cáncer inicia cuando las células en el cuerpo comienzan a crecer en forma descontrolada. Las células de casi cualquier parte del cuerpo pueden convertirse en cáncer y pueden extenderse a otras áreas del cuerpo. Entonces entendemos que el cáncer de tiroides se origina en dicha glándula. Para entender el cáncer de tiroides, resulta muy útil conocer sobre la como es la estructura normal y su función.
La glándula tiroides
La glándula tiroides está localizada debajo del cartílago tiroideo (también conocido como la manzana de Adán). Esta glándula, en forma de mariposa, tiene dos lóbulos, uno derecho y otro izquierdo, que están unidos por un istmo angosto, se encuentra en la parte delantera del cuello y en la mayoría de las personas no se puede ver o palpar.

La glándula tiroidea tiene dos tipos principales de células:
- Las células foliculares son las que usan yodo de la sangre para producir la hormona tiroidea que nos ayuda a regular nuestro metabolismo. Demasiada hormona tiroidea (hipertiroidismo) puede causar que una persona tenga palpitaciones aceleradas o irregulares, dificultad para dormir, intranquilidad, hambre, pérdida de peso y una sensación de calor. El caso opuesto sería, muy poca hormona (hipotiroidismo) lo que causa que una persona sea más lenta, se sienta cansada y gane peso. La cantidad de hormona tiroidea segregada por la tiroides es regulada por la glándula pituitaria, que está en la base del cerebro, y es la encarga de producir una sustancia llamada hormona estimulante de tiroides (TSH, por sus siglas en inglés).
- Las células C (también llamadas células parafoliculares) son las que producen calcitonina, y es la hormona que ayuda a controlar la manera que el cuerpo usa el calcio.
Otras células menos comunes en la glándula tiroidea incluyen las células del sistema inmunitario (linfocitos) y las células de apoyo (estromales). Cada tipo de célula genera diferentes tipos de cáncer. Las diferencias son importantes porque afectan cuán grave es el cáncer y el tipo de tratamiento que se necesita.
En la glándula tiroides se pueden originar muchos tipos de crecimientos y tumores. Hay que recalcar que la mayoría de estos son benignos (no cancerosos), pero otros son malignos (cancerosos), es decir, se pueden propagar a los tejidos cercanos y a otras partes del cuerpo.
Los tipos principales de cáncer relacionados con la tiroides son:
Cáncer papilar: aproximadamente ocho de cada 10 cánceres de tiroides son cánceres papilares (conocidos también como carcinomas papilares o adenocarcinomas papilares). Los cánceres papilares suelen crecer muy lentamente, y por lo general se original en un solo lóbulo de la glándula tiroides. A pesar de que crecen lentamente, los cánceres papilares a menudo se propagan a los ganglios linfáticos en el cuello. Aun así, estos cánceres que se han propagado a los ganglios linfáticos a menudo se pueden tratar con buenos resultados, y pocas veces causan la muerte.
Hay varios subtipos de cánceres papilares. De estos, el subtipo folicular (también llamado variante folicular-papilar mixta) ocurre con más frecuencia. La forma habitual de cáncer papilar y el subtipo folicular tienen el mismo pronóstico favorable cuando se descubren temprano y el mismo tratamiento. Otros subtipos de carcinoma papilar (células altas, células cilíndricas y esclerosante difuso e insular) no son tan comunes y tienden a crecer y a propagarse más rápidamente.
Cáncer de paratiroides: En la parte trasera, pero adheridas a la glándula tiroides hay cuatro glándulas diminutas llamadas paratiroides. Las glándulas paratiroides ayudan a regular los niveles de calcio en el organismo. Los casos de cánceres de las glándulas paratiroides son muy pocos, probablemente menos de 100 por año en los Estados Unidos.
El cáncer de paratiroides a menudo se detecta porque causa altos niveles de calcio en la sangre. Esto hace que la persona esté cansada, debilitada y somnolienta. También causan que usted orine mucho, ocasionando deshidratación, lo que puede empeorar la debilidad y la somnolencia. Otros síntomas incluyen dolor y fractura de huesos, dolor a causa de cálculos renales, depresión y estreñimiento.
Los cánceres de paratiroides más grandes también se pueden detectar como un nódulo cerca de la tiroides. Independientemente de cuán grande sea el nódulo, el único tratamiento es extirparlo quirúrgicamente. El cáncer de paratiroides resulta más difícil de curar que el cáncer de tiroides.
El cáncer medular tiroideo (medullary thyroid cancer, MTC): representa aproximadamente un 4% de los cánceres de tiroides. Se origina de las células C de la glándula tiroides que normalmente produce calcitonina, una hormona que ayuda a controlar la cantidad de calcio en la sangre. Algunas veces este cáncer se puede propagar a los ganglios linfáticos, los pulmones o al hígado, incluso antes de que se detecte un nódulo tiroideo.
Este tipo de cáncer de tiroides es más difícil de descubrir y tratar. Hay dos tipos de cáncer medular tiroideo:
El MTC esporádico representa aproximadamente ocho de cada 10 casos de MTC, y no es hereditario (no tiende a darse entre las personas de una misma familia). Este cáncer ocurre principalmente en adultos de edad avanzada y afecta únicamente a un lóbulo tiroideo.
El MTC familiar es hereditario y entre 20% y 25% puede surgir en cada generación de una familia. A menudo, estos cánceres se desarrollan durante la niñez o en la adultez temprana y se pueden propagar temprano. Los pacientes usualmente tienen cáncer en varias áreas de ambos lóbulos. El MTC familiar a menudo está asociado con un riesgo aumentado de otros tipos de tumores. Esto se describe en la sección “¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de tiroides?”.
Cáncer de labio y de cavidad oral

Es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de los labios y la boca. La cavidad oral incluye los siguientes elementos:
- De la lengua solo las dos terceras partes delanteras.
- Encías (tejido gingival).
- Revestimiento interior de las mejillas (mucosa yugal).
- El suelo de la boca debajo de la lengua.
- El paladar duro (el techo de la boca).
- El trígono retromolar (área pequeña detrás de las muelas del juicio).
Factores de riesgo
La presencia de un factor de riesgo no significa que enfermará de cáncer; pero la ausencia de factores de riesgo tampoco significa que no enfermará de cáncer. Es preciso consultar con su médico si piensa que está en riesgo. Entre los factores de riesgo de contraer cáncer de labio y de cavidad oral se encuentran los siguientes:
- Consumir productos del tabaco.
- Consumir alcohol en exceso.
- Estar expuesto a la luz solar (también incluye la luz artificial como en las camillas de bronceado) durante períodos largos de tiempo.
- Ser varón.
- Personas con VPH
Síntomas:
Estos y otros signos y síntomas pueden ser causados por un cáncer de labio y de cavidad oral o por otras afecciones. Consulte con su médico si tiene algo de lo siguiente:
- Una llaga en el labio o la boca que no cicatriza.
- Una masa o engrosamiento de los labios, las encías o la boca.
- Manchas blancas o rojas dentro de la boca
- Sangrado, dolor o adormecimiento en el labio o la boca.
- Cambio en la voz.
- Caída de dientes, dientes flojos o dentadura que ya no se ajustan bien.
- Problema para masticar, tragar o mover la lengua o la mandíbula.
- Inflamación de la mandíbula.
- Dolor de garganta o sensación de algo atragantado en la garganta.
- Dolor de oído
El cáncer de labio y de cavidad oral puede no presentar síntomas y a veces, se detecta durante un examen dental de rutina.
Cáncer de maxilar

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